

Declaratoria
Mi obra nace del encuentro entre dos formas de comprender el mundo: la precisión de la ingeniería y la libertad del arte. Durante años he entendido que ambos lenguajes no se oponen; por el contrario, se complementan para revelar nuevas posibilidades de creación, transformación y significado.
Cada proyecto comienza con una exploración de la materia. Fragmentos de lienzo, papel, pigmentos y materiales recuperados dejan de ser elementos aislados para convertirse en parte de una nueva composición. En este proceso, cortar, reorganizar y reconstruir no representa un gesto de ruptura, sino la posibilidad de otorgar una nueva vida a aquello que parecía haber concluido su ciclo.
Mi práctica artística se desarrolla a partir de la observación de las huellas que deja el tiempo sobre los objetos, los espacios y las personas. Me interesa cómo la memoria permanece inscrita en la materia y cómo cada fragmento conserva una historia que puede resignificarse a través del acto creativo. La transformación no es únicamente un recurso plástico; es una forma de comprender la experiencia humana y nuestra capacidad constante de reconstrucción.
En series como Fragmentación y Reconstrucción, el proceso creativo adquiere la misma importancia que la obra terminada. Cada composición nace primero como una pintura, luego es desmantelada y finalmente reconstruida mediante óleo, acrílico y técnicas mixtas. Este recorrido convierte la destrucción aparente en un acto de creación, donde el cambio deja de entenderse como pérdida para convertirse en oportunidad.
Mi formación como ingeniera industrial ha influido profundamente en mi manera de abordar el arte. La investigación, la experimentación y el análisis de los materiales dialogan permanentemente con la intuición, el gesto y la sensibilidad. Busco un equilibrio entre estructura y espontaneidad, donde la técnica sostiene el lenguaje artístico sin limitar su capacidad de exploración.
Entiendo el arte como un espacio de reflexión, transformación y encuentro. Cada obra invita al espectador a detenerse, observar y construir su propia lectura, descubriendo que toda experiencia, al igual que toda materia, puede adquirir nuevos significados cuando es contemplada desde otra perspectiva.
Mi trabajo es, en esencia, una investigación permanente sobre la memoria, la transformación y la capacidad del arte para reconstruir aquello que parecía fragmentado, recordándonos que incluso los vestigios del pasado contienen el potencial de un nuevo comienzo.